El comentario de la etapa
Y Nacional ganó de nuevo, y esta vez el rival fue Peñarol. Y van 5 al hilo. Que campañón!! Para abrir nuestro comentario, comenzamos con la formación del Bolso : Nicola, Domínguez, Cabrera, Silva, Badell, Tito, Abeijón, Recoba, Lemos, González y Ravera.

Y como dice el dicho, los equipos se arman de atrás para adelante y así lo hizo Miguel Puppo, que partido de Nicola, un par de tapadas espectaculares y transmitió seguridad durante todo el partido. Badell excelente, sobre todo proyectándose al ataque. Silva un baluarte (Romero jugó?). Domínguez y Cabrera también muy bien. Con decirles que fue el mejor partido de la retaguardia tricolor.

Como todos los clásicos, al principio el partido fue entreverado, luego Peñarol comienza a aparecer con su juego, entiéndase PELOTAZO. En el minuto 22, única vez que se pierde la referencia de Romero, cabezazo a boca de jarro que Nicola en forma excelente envía al corner. Y aunque parezca mentira ahí se acabó el Peñarol del primer tiempo y comenzó a crecer Nacional con remates con peligro sobre el arco de Flores de Badell, el Chino, Lemos y el Juanchi. Y así se fue el primer tiempo 0 a 0.

Para el complemento no se registraron modificaciones; había más espacios, el partido se hizo más abierto. A los 10 minutos gol de Bengoechea. El Bolso comienza a trabajar para el empate sin desesperarce. El reloj corría y el tan ansiado gol no llegaba, no por falta de ideas sino porque el rival se dedicó a pegarle de punta y para arriba. En el minuto llegaron los cambios. Se fueron el Juanchi y la Momia e ingresaron el Ñato Parodi e hizo su debut clásico el melense Silvio Fernández (que aprobó con alta calificación). También hizo sus cambios Peñarol. Olveira por De los Santos y minutos más tarde Baltierra por Aguilera, claro para cuidar el "contundente 1 x 0 ".

A los 30 minutos ya maduraba el empate, luego de un rechazo de la zaga aurinegra, Badell le pegó de afuera del área y puso la pelota abajo a la derecha de Flores que se estiró en vano. Peñarol murió, tenía el partido supuestamente ganado, faltaban 15 minutos y el técnico reforzaba el mediocampo, ¿Y?

Y 3 minutos más tarde centro de Badell que cabecea el Abeja (un genuino símbolo tricolor) y a cobrar. Y ahí se acabó Peñarol. Estuvimos más cerca del tercero que ellos del empate.

Resumiendo, los cocinamos en tres minutos. En el Día del Niño demostramos ser un padre ejemplar regalándole a nuestro hijo dos preciosos pepinos. Lástima que los hijos se tuvieron que ir del Estadio antes y llorando.