AGUA Y MEDIO AMBIENTE: SITUACION ACTUAL Y FUTURA

 

 

El agua potable, es decir; química y bacteriológicamente pura, es solamente privilegio de apenas la mitad de la población en los países en desarrollo.

Las enfermedades transmitidas a través de la ingesta de aguas contaminadas privan de la vida a unos diez millones de seres humanos por año.

Tanto los cursos de agua superficiales como subterráneos se ven afectados por contaminantes, no sólo en los países pobres, sino también en los industrializados.

Las aguas que escurren por zonas rurales (aguas de escorrentía) y las provenientes de centros urbanos, se hallan saturadas de sustancias tóxicas: metales pesados, pesticidas, nitratos, etc.

El uso abusivo de agua demandado por la agricultura y la industria, están agotando los caudales subterráneos en distintas regiones del planeta.

Nadie pondría hoy en duda que el agua es de importancia fundamental para la vida. Resulta indiscutible tener conciencia de ello a efectos de tomar las previsiones necesarias para que los problemas que ya asoman hoy resulten de imposible solución en el futuro.

No debemos subestimar la problemática actual considerando los antes dicho como un problema intrascendente, pues de continuar así se ponen en juego nuestras vidas y las de las generaciones venideras que pagarán una deuda por hechos culposos no cometidos.

Sin agua no hay vida: por ello el desarrollo de los centros vitales tiene preferencia en aquellos sitios donde la presencia de esta beneficiosa sustancia resulta abundante.

Hace algo más de 2500 años, Tales de Mileto en la antigua Grecia afirmaba que el agua "era la sustancia universal de la cual provenían todas las cosas". Se adicionaba otra frase: "el agua es lo mejor" que adquirió gran importancia en el mundo antiguo. Esta última afirmación se sustentaba en la observación siguiente: "el nutrimento de todas las cosas es húmedo"... "la simiente de todas las cosas es de naturaleza húmeda".

Lo cierto es que hemos permanecido en estado prenatal durante nueve meses en la matriz materna, razón por la cual: hemos nacido del agua.

Las antiguas comunidades sabían elegir muy bien sus asentamientos: ello ocurría cerca de los grandes ríos, Nilo, Tigris y Eúfrates entre los cuales se formaba la "media luna de las tierras fértiles", transformando zonas desérticas o áridas en magníficos jardines.

Todas las células de los seres vivos poseen en su interior una solución acuosa vital. Nuestra sangre contiene alrededor de un 90% de agua, los músculos aproximadamente un 75%, y los huesos vivos cerca de un 20%. Consideradas estas cifras, podemos afirmar que alrededor de un 70% de nuestro cuerpo es agua, que continuamente intercambia, ya que pierde ininterrumpidamente esta sustancia a través de la respiración, la transpiración y la orina. Este valioso elemento debe ser repuesto inexorablemente para que la vida continúe con normalidad. Un ser humano debe beber alrededor de cinco veces su peso aproximado 80 kg, hará pasar por su garganta unos 400 litros de anuales y en 70 años de vida unos 28000 litros.

La sobrevivencia del hombre en el planeta y su desarrollo es el producto de sus luchas por obtener agua, una verdadera hazaña épica. Fue necesaria la construcción de pozos como el de Jacob - de cita Bíblica -, la perforación de canales en la árida mesopotamia, la regulación de las crecidas del Nilo en Egipto 5000 años atrás, represas de piedra y acueductos muchos de los cuales aun perduran por la solidez de su construcción y estructura.

 

 

 

EL AGUA EN LA NATURALEZA: SU CICLO GLOBAL

 

 

Se ha dicho que el agua es lo más común de las sustancias, pero dotada de propiedades poco comunes; entre estas últimas podemos citar su gran capacidad calórica, su elevada tensión superficial y el hecho por el cual en relación a su estructura la forma sólida - hielo - sea de menor densidad que la forma líquida. La conjunción de las tres características citadas, hace que la vida en la tierra transcurra tal como la conocemos.

Las trayectorias del ciclo global del agua son: precipitación, evaporación y transporte de vapor. Precipita del cielo en forma de lluvia o nieve, cayendo en buena parte sobre los océanos; retorna a la atmósfera por evaporación. Una porción fluye por tierra hacia el mar como escorrentía y también penetra la tierra como agua subterránea; en la otra dirección las corrientes atmosféricas transportan el vapor del mar hacia la tierra. El flujo se puede medir en miles de km3 / año.

( aquí mostrar el gráfico por transparencia Nro. 1 )

 

 

DISTRIBUCION DEL AGUA EN LA TIERRA

 

 

La cantidad de agua en el mundo es considerable pero algo irregular.

Examinando un mapa podemos deducir que alrededor de un 70% de la superficie del globo es mar, razón por la cual podríamos concluir que la provisión de agua de bebida sería una situación resuelta, pero no es tan así: la mayor cantidad corresponde a los océanos con un 97,41%, no disponible por efecto de la salinidad.

Una pequeña porción -no salina-, el 2,59% forma parte de los casquetes polares, glaciares, nieve, agua subterránea, humedad del suelo, biota, atmósfera, ríos y lagos. La fracción directamente aprovechable de la cual depende la vida en la tierra, excluyendo la vida marina, es de tan sólo el 1,4%.

( aquí mostrar el gráfico de transparencia Nro. 2, 3, y 4 )

 

 

CONSUMO

 

No se puede establecer una constante en el mundo pues ello depende de factores tales como regiones geográficas, grado de desarrollo, educación, costumbres, etc. Si, depende fundamentalmente del número de habitantes de un país, de las macrociudades y de los grandes complejos industriales. Por lo expuesto existen diferencias de consumo entre países altamente desarrollados como EE.UU. de norte América o algún país europeo y otros con posibilidades económicas menores o muy poca evolución en los medios de acceder a las fuentes de agua potable.

( aquí gráfico de transparencia Nro. 5 y 6. )

Tomemos como ejemplo una ciudad densamente poblada como París; veremos que recibe un caudal de aproximadamente 1 000 000 de m 3 diariamente, de los cuales se pierden cerca de la mitad sin consumo, no han sido de utilidad a nadie por uso irracional, pérdida de cañerías, canillas defectuosas y otros problemas. Con ese volumen de agua pondrían regarse racionalmente unas 100 hectáreas cultivadas. Nuestra ciudad de Buenos Aires, no presenta mucha diferencia con el ejemplo dado.

Estamos acostumbrados a un elevado consumo, sobre todo en comunidades de grandes ingresos. Si nos preocupamos por el elevado consumo de agua potable ( química y bacteriológicamente pura ) , debemos pensar tanto en el volumen empleado correctamente, como el que se pierde inútilmente:

- la higienización de nuestra boca por cepillado dental a canilla abierta, consume por vez unos 15 litros: no resulta demasiado complicado el cierre del grifo y volver a abrirlo para el enjuague ahorrando así unos 10 litros de agua,

- una canilla defectuosa que gotea a razón de una gota por segundo puede llegar a unos 15 litros por día y entre 5000 y 6000 litros por año.

-un inodoro consume aproximadamente entre 10 y 15 litros de agua por vez y si se usa como "basurero" volcando el contenido de ceniceros, por ejemplo agregamos cerca de 50 sustancias tóxicas que contienen las colillas de cigarrillos y, que además no son biodegradables y contaminan las aguas de los sitios donde descargan los desagües cloacales en las ciudades que no tienen plantas depuradoras,

- el uso de lava-vajillas, requiere no menos de unos 100 litros de agua por vez,

- el lavado de veredas con manguera a presión consume aproximadamente unos 200 litros de agua,

- el lavado de un automóvil con manguera a presión puede consumir entre 300 y 400 litros de agua.

- Los intercambiadores de calor de establecimientos industriales consumen miles de litros diarios de agua potable.

Pero debemos pensar que en algunos países de poco desarrollo social y técnico, algún integrante de la familia debe caminar varios kilómetros por día en busca de unos 10 litros de agua portable para alimentación, que en el Gran Buenos Aires habitado por unas 9 millones de personas el 40% carece del servicio de agua por red y el 60 % de desagües: todo esto nos haría reflexionar sobre consumos exagerados del preciado elemento.

El derroche de agua a través de canillas defectuosas, labores de limpieza y riego significan millones de litros de agua desperdiciada, con tratamiento químico y bacteriológico en algunos casos innecesario para determinado uso. Vale la pena recordar aquella frase de la desaparecida "Obras Sanitarias": use toda el agua que necesita pero no la derroche. Resultaría conveniente actualizarla con la puesta en práctica de mecanismos muy simples que finalicen en un consumo racional.

En algunas ciudades de Europa aun existen circuitos dobles de provisión de agua domiciliaria: una de agua potable para alimentación y otra sin tratamiento completo para uso en inodoros, riego, lavado de veredas, automóviles y otros usos. Ello es muy apropiado, pues resulta irracional el uso de agua potable para un inodoro. Lamentablemente nuestras ciudades ya están diseñadas con un sólo sistema de cañerías y la implantación de un segundo circuito significaría un elevadísimo costo y la rotura de calles y casas. Sería muy interesante que las nuevas urbanizaciones contemplaran esta situación.

Siempre debemos insistir enfáticamente en el hecho de que si bien el total de agua en nuestro planeta es más o menos constante, alrededor de unos 1400 millones de kilómetros cúbicos, sólo el 1,4% de esa cantidad es agua dulce adecuada para el consumo humano. Por ello debemos evitar su contaminación.

 

 

CONTAMINACION DE LAS AGUAS

 

 

Hoy resulta alarmante la contaminación de importantes fuentes de aguas superficiales por líquidos cloacales, desechos humanos y residuos provenientes de actividades industriales.

En el gran Buenos Aires, los habitantes ya están acostumbrados a los diarios problemas suscitados por la contaminación del Río Reconquista, el Riachuelo y otros cursos de agua en razón del vuelco de tanques atmosféricos con residuos cloacales sin tratamiento alguno ( se calculan aproximadamente unos 2000 metros cúbicos diarios ) y los efluentes tóxicos resultantes del cordón industrial que en su conjunto van a parar definitivamente al Río de La Plata donde está instalada la toma de agua para la ciudad de Buenos Aires.

( aquí mostrar las transparencias de descargas Nro. 6, 7 y 8 )

El creciente aumento de la población mundial, conocida como explotación demográfica, hace crecer también las necesidades de disponer de energía eléctrica, razón por la cual las usinas termoeléctricas queman enormes cantidades de combustibles fósiles: así, la producción de gases de combustión resulta muy grande. Estos gases son fundamentalmente dióxido de carbono, óxidos de nitrógeno, dióxido de azufre más partículas sólidas, que con todo el conjunto se acumulan en la atmósfera. Con la lluvia los óxidos de nitrógeno y azufre se transforman en ácido nítrico y ácido sulfúrico que precipitan como "lluvia ácida" contaminando así espejos de agua y afectando además al reino vegetal y vida acuática. El uso excesivo de abonos nitrogenados, transforma el nitrógeno excedente en amoníaco y óxidos de nitrógeno que terminan en lluvia ácida como en el caso antes citado.

El uso excesivo de detergentes fosfatizados que finalmente se vuelcan como "agua servidas" a lagos y corrientes de agua afectan el equilibrio ecológico de especies animales y vegetales con un desequilibrio denominado "eutroficación".

Habiendo tomado conciencia de los problemas que para el futuro creará la creciente contaminación de aguas se deberían realizar intensos tratamientos de purificación antes de ser vertidas nuevamente como aguas servidas; deben destacarse Suecia y Japón que pueden llegar a un 90% de recuperación.

En el Gran Buenos Aires, el suministro de agua potable proveniente de la perforación para alcanzar napas subterráneas adecuadas, debe efectuarse cada vez a mayor profundidad y por ende mayor costo que asegure la potabilidad de este preciado elemento, ya que la contaminación debida a "pozos negros" cavados hasta la primera napa, ha conseguido contaminarla con residuos cloacales en extensas zonas que por filtración ha contaminado napas más profundas. Algo similar sucede con la contaminación de metales pesados como el cromo y otros tóxicos como el cianuro que provienen de talleres de galvanoplastía acostumbrados vuelca a los líquidos residuales a "pozos negros" vinculados a napas acuíferas. El hecho se repite con el derrame directo a ríos como el Riachuelo, el Tigre y el Reconquista, que diariamente arrastran grandes cantidades de cromo, plomo, cadmio y otros tóxicos cuyo destino final es el Río de
La Plata, que suministra agua a la ciudad de Buenos Aires.

 

 

 

FUENTES DE AGUA Y POTABILIZACIÓN

 

 

En nuestro planeta el consumo de agua aumentó aproximadamente unas cinco veces, a partir del comienzo del siglo. Esto ocurrió en forma paralela al crecimiento demográfico.

Un país como Jordania consume alrededor de 200 m3 por habitante y por año, Ghana un poco menos de la mitad del anterior y los EE.UU. unos 2300 de agua potable destinada a bebida y otros usos.

(mostrar transparencia Nro. 9)

 

Evidentemente, la provisión de agua potable para el consumo y la alimentación humana adquiere costos cada vez más elevados por diversos motivos, entre los cuales merece considerarse:

- el recorrido de largas distancias a través de canales hasta llegar a las plantas potabilizadoras, cada vez más complejas, ya que deben eliminar los contaminantes químicos nocivos que encarecen el proceso.

- el agua que proviene de los ríos, debe ser oxigenada, decantada en piletas y luego enviada a las plantas potabilizadoras para continuar el proceso de purificación. El costo del tratamiento se acrecienta en relación directa al grado de polución, a tal punto que en algunas oportunidades se debe sacrificar calidad por cantidad de demanda.

- en general las plantas potabilizadoras deben transformarse continuamente, trabajando con intensidad cada vez mayor a efectos de satisfacer las grandes demandas de los centros poblados.

No debe olvidarse que el agua dulce de origen continental que nos provee la naturaleza resulta sólo del 1,4% de la masa total del agua del planeta y que esta cantidad no puede ser ampliable por la simple voluntad del hombre. Puede ser fácilmente contaminada y es una fuente vulnerable, razón por la cual se deben tomar medidas para preservarla.

Además del crecimiento demográfico, el desarrollo tecnológico contribuyó a la agudización de los problemas hídricos al imponerse una demanda que crece continuamente. Quizá hasta el medioevo el consumo de agua diario por habitante no fuera mayor de 20 litros. Desde fines del siglo pasado y comienzo del actual ese consumo se incrementó unas cinco veces con motivo de la revolución industrial.

En los últimos tiempos debemos agregar que con la proliferación de los lavarropas, lavavajillas y los artículos de confort del hogar se ha contribuido aun más al consumo. Agreguemos a ello el riego domiciliario y agrícola como fuente de mayor demanda.

Si bien una buena porción del agua de consumo puede volver a ser reciclada muchas veces, hay una cierta cantidad que no, pues puede ser retenida entre residuos o por evaporación.

 

 

ALTERNATIVAS PARA PROVISION DE AGUA POTABLE

 

 

Por todas las razones anteriormente expuestas, resulta obvia nuestra preocupación por encarar muy seriamente la problemática actual pensando en mejorar el futuro. Varias pueden ser las sendas encaminadas a este fin y sus correspondientes estrategias:

 

w Reducir o eliminar la contaminación

Con esta finalidad se recomienda:

a) el control estricto de todos los asentamientos industriales que vuelcan sus efluentes en las corrientes de agua. Una legislación adecuada y un riguroso cumplimiento de normas establecidas. Abolir definitivamente el triste concepto de "contamina pero paga el impuesto correspondiente"

b) el tratamiento adecuado de los líquidos cloacales que son vertidos directamente a ríos o lagos que son fuente de provisión del agua de consumo. Esto se agrava aun más en el caso de componentes no biodegradables vertidos en aguas de lagos de muy baja temperatura.

Hay un tipo de polución de difícil eliminación producida por aguas de escorrentía que atraviesan campos que contienen excrementos animales que originan amoníaco, el que en el aire se oxida transformándose en nitritos y nitratos, presentándose así riesgos por toxicidad.

También ya hemos mencionado al comienzo de esta exposición que los gases provenientes de los combustibles fósiles precipitan como ácidos nítrico y sulfúrico como "lluvia ácida".

w Aumento de la disponibilidad de agua dulce

a) Por medio de lluvias artificiales.

De extenderse adecuadamente este proceso podría lograrse disminuir el tratamiento de potabilización de agua disminuyendo su costo. El producto así obtenido sería usado exclusivamente para alimentación. La producción artificial de lluvias no ha logrado alcanzar todavía una etapa de total desarrollo, pues no se ha logrado eliminar ciertos escollos de naturaleza política, social y económica que se reducen a determinar: Quién decide provocar la lluvia?, cuándo se efectuará la precipitación?, dónde se provocará? y cuánto se hará llover?.

b) Potabilización del agua de mar

Esto puede lograrse de varias formas:

1) Destilación: Consiste en ele calentamientos y posterior condensación de vapores como manera de obtener agua desalinizada. Su inconveniente reside en la acumulación de grandes cantidades de sales que daña los equipos de calentamiento. Ultimamente se han logrado modificaciones de orden técnico que permiten obtener agua con un costo razonable.

2) Resinas de intercambio iónico: Este método da muy buenos resultados y es muy rápido. Su problema principal tiene por base la regeneración de las resinas y la gran acumulación salina.

3) Osmosis inversa: Este método está dando muy buenos resultados para desalinización de agua en general, a costos bastante aceptables. Ya se está empleando en nuestro país en muchos establecimientos industriales.

 

w Construcción de embalses

Puede llegar a ser u método muy eficiente para el almacenamiento de grandes cantidades de agua dulce y aplicaciones energéticas. Los embalses deben ser muy bien planificados, con estudios profundos que aseguren agua de calidad, buena rentabilidad y que no produzcan graves impactos sobre el medio ambiente.

 

w Perforación de pozos

Cada vez se perforan más y más pozos y a profundidades cada vez mayores tanto porque los depósitos acuíferos tienden a agotarse como por la contaminación de las napas superiores. Claro está que a mayor profundidad es menor el riesgo de contaminación pero aumenta el riesgo de salinización de las aguas obtenidas.

 

 

REALIDAD Y OBJETIVOS

 

De todo el análisis que hemos presentado y teniendo en cuenta el abuso que la sociedad actual hace del agua potable, llegamos a la conclusión de que se trata de un bien cada vez más escaso y además vulnerable. Su escasez puede llegar a ser uno de los grandes problemas que la humanidad tenga en el futuro próximo y deba resolver antes de que sea demasiado tarde.

La demanda actual resulta excesiva y creciente, no alcanzando los sistemas de abastecimiento la cobertura de las necesidades de todos los habitantes del planta.

El agua llega a nuestras casas después de un proceso de purificación que no es gratuito. Si se contamina irracionalmente, su salida tampoco será gratuita: inexorablemente todos pagaremos con motivo de la degradación introducida al ambiente que pueda recibirla.

Por lo tanto, deberíamos cuidar este elemento como bien preciado, evitando su contaminación y su derroche, se es que realmente deseamos asegurar la disponibilidad de tan vital sustancia para la existencia feliz de la humanidad

 

 

 

PRESENTACION DE GRAFICOS

 

Gráfico N 1: Ciclo del agua en el planeta.

Gráfico N 2: Distribución del agua.

Gráfico N 3: Distribución del agua.

Gráfico N 4: Distribución del agua.

Gráfico N 5: Agua consumida por año

Gráfico N 6: Agua consumida por año

Gráfico N 7: Imagen zona delta.

Gráfico N 8: Imagen zona Riachuelo.

Gráfico N 9: Imagen zona Berisso.